Urantia Ecuador

Elevando la Percepcion Espiritual

Venezuela Revista Facetas Reportaje por Hugo Carrizales

Reportaje sobre Urantia Angeles escribe: Myriam Mora

Reportaje Urantia a Conferencistas

Reportaje Urantia en Revista Semana Expreso

Gira Urantiana Ecuador Mayo de 2006 escribe: Dolores Nice

La Humanidad tiene perdido su rumbo

 

                              

La situación mundial se encuentra en un caos. Ha perdido su rumbo. Las guerras se intensifican en todo el planeta. Los seres humanos se desbocaron y son permisibles, toda clase de actividades que el hombre tiene muy claras que son ilícitas, pero a pesar de todo cometen crímenes, acumulan riquezas innecesarias, atropellan los derechos de los demás, con trampas se apoderan de lo que no les pertenece, etc… Esto en todas las capas sociales, políticas y de dirección. Sufren a pesar de su bienestar material porque son infelices en su relación con Dios y con los demás. Las leyes humanas a pesar de estar manipuladas, ejercen el único poder humano para tratar de controlar esta horrible enfermedad humana que es como un cáncer que se la está comiendo.

Bueno,  ¿a qué se debe esto? Todos nos hacemos esta pregunta y no sabemos a qué se debe. ¿Por qué?

La mayoría están adormecidos. En su mente está la verdad, pero al no distinguir los propósitos verdaderos de la vida caen en un grave error bloqueando las capacidades espirituales que tenemos para encontrar la verdadera dirección de Dios. Él no ha desamparado al hombre, éste ha bloqueado la dirección Divina. Dios nos ha dado todas las herramientas para que podamos en un mundo material encontrar paz, felicidad y prosperidad. Poseemos libertad espiritual para BUSCAR LA PERFECCIÓN individualmente. Tener la voluntad sincera de encontrar a Dios por nuestros propios medios y no permitir que las normas humanas en nombre de Dios se impongan. Somos libres espiritualmente y podemos ejercer esa libertad para elegir los caminos de perfección de Dios.

Como decía anteriormente, la mayoría de las personas están adormecidas. LA BÚSQUEDA DE LA PERFECCIÓN es un terreno de poca discusión  y mucho menos para ponerla en práctica. Se considera para unos pocos seres que han tenido ese privilegio, pero los libros sagrados  consideran que la perfección debe ser aplicada por todos los seres humanos. La perfección es muy difícil de alcanzar en este mundo, pero nos dice la Biblia que Jesús dijo: “En los mundos de mi Padre hay muchas moradas”. ¿Será que allí podemos continuar? ¿Estamos destinados a vivir en el universo? Y si este mundo es el comienzo, ¿No será que debemos aprender a vivir lo mejor posible como preparación para tener bases para otro mundo? También Jesús dijo: “Sed Perfectos como mi Padre es perfecto”. Basados en lo anterior ¿no será que debemos buscar la perfección personal para ir preparados a un mundo superior?

Una visión pobre y mal dirigida ha llevado a creer que Dios es quien hace el esfuerzo para que seamos buenos y nos perdona automáticamente de nuestros pecados porque es muy misericordioso. Es un Padre bonachón, perdona y perdona el pecado y no exige nada y nosotros estamos en el mundo para aprovechar sus placeres y cuando estemos en peligro de morir le pedimos que nos perdone, así tendremos vida celestial para seguir gozando. La falta de madurez actual ve sólo en el gozo material el objeto de la existencia. Ya es hora de dirigir los pensamientos hacia las causas más nobles del ser humano.

La superficialidad de esta creencia ha creado en el mundo occidental una dejadez en las costumbres y un desinterés en ser mejor como persona. En todos los terrenos materiales el ser humano busca mejorar, perfeccionar la vida material, construir cosas materiales cada vez  con nuevos desafíos, en el deporte y en la gimnasia se imponen nuevos récores. Podemos decir; hay un desafío para alcanzar la perfección en todos los aspectos exteriores. Pero, ¿por qué? siendo nuestra vida lo más importante para nosotros, ¿por qué no nos preocupamos por perfeccionarnos a nosotros mismo? 

Una prestigiosa corporación de deportes dicta normas para estimular y organizar los deportes pero los que producen resultados y progresos en mejorar los récords son sus deportistas. Ellos están practicando y buscando perfección, poniendo todo el interés para lograrlo y lo logran.

Tenemos instituciones religiosas que nos han llevado a dar los primeros pasos, ahora ya es tiempo para tener nuestro propio criterio e iniciar la búsqueda de nuestro camino personal y único; una relación personal con el Dios del Universo, Padre de la humanidad y dejarnos llevar por sus caminos de perfección. Propongámonos este desafío y tendremos el éxito nunca soñado.

Este tema es de vital importancia para salvar al mundo de hoy. La humanidad está pidiendo a gritos un hecho sobrenatural que salve al mundo de una catástrofe. Pero ¿cuál es ese monstruo que aterra al ser humano? ¿De dónde viene?  Quizá, un ser externo al mundo que estuviera viéndonos, contestaría a esta pregunta: “Sálvense de Ustedes mismos y cambien su comportamiento; no esperen que alguien extraño a ustedes lo haga”. Sólo un proceso espiritual de crecimiento con ideales de perfección personal lo puede hacer; al lograrlo sería “la buena voluntad entre los hombres”.

El perfeccionamiento personal influye en los demás, y el perfeccionamiento en los demás influye en la sociedad de un país y este en el mundo. El perfeccionamiento en una persona, influye en el grupo y el grupo mejora el perfeccionamiento de todos.         

ESTE MENSAJE ES DE EMERGENCIA….. ¡Nadie se puede salvar por su mal comportamiento!

Carlos Zapata Bermúdez

 

                                    

Quienes son los triunfadores?

!!!Felicidades a Todos Los Triunfadores!!! 

 

A veces los triunfadores no son aquellos a los que todo el mundo aplaude y reconoce.

No son los que construyeron grandes obras, dejaron constancia de su liderazgo o viajaron, en primera clase.

A veces los triunfadores no son los administradores geniales, ni los visionarios del futuro o los grandes emprendedores.

Por ello, tal vez no los reconoceríamos en medio de tanto pensador, filósofo o tecnólogo, que supuestamente conducen a este mundo por la senda del progreso.

A veces el triunfador no es el negociador internacional, o el hacedor de empresas de clase mundial o el deslumbrante estadista que asiste a reuniones cumbre.

No es el que se afana por exportar mucho, sino el que todavía se importa a sí mismo.

Porque el triunfador puede ser también el que calladamente lucha por la justicia, aunque no sea un gran orador o un brillante diplomático.

El triunfador puede ser igualmente el que venció la ambición desmedida y no fue seducido por la vanidad o el poder.

Es triunfador el que no obstante que no viajó mucho al extranjero, con frecuencia hizo travesías hacia el interior de sí mismo para dimensionar las posibilidades de su corazón.

Es el que quizás nunca alzó soberbio su mano en el pódium de los vencedores, pero triunfó calladamente en su familia y con sus amigos y los cercanos a su alma.

Es, quizá, el que nunca apareció en las páginas de los periódicos, pero sí en el diario de Dios; el que no recibió reconocimientos, pero siempre obtuvo el de los suyos; el que nunca escribió libros, pero sí cartas de amor a sus hijos y el que pensó en redimir a su país a través de la asfixiante aventura de su trabajo común y rutinario y aquel que prefirió la sombra, porque, finalmente, es tan importante como la luz.

A veces el triunfador no es el que tiene una esplendorosa oficina, ni una secretaria ejecutiva, ni posee tres maestrías; no hace planeación estratégica ni elabora reportes o evalúa proyectos, pero su vida tiene un sentido, hace planes con su familia, tiene tiempo para sus hijos y encuentra fascinante disfrutar de la hermosa danza de la vida.

A veces el triunfador no es el pasa a la historia, sino el que hace posible la historia; el que encuentra gratificante convencer y no sólo vencer y el que de una manera apacible y decidida lucha por hacer de este mundo un mejor lugar para vivir.

El que sabe que aunque sólo vivirá una vez, si lo hace con maestría, con una vez le bastará.

A veces el triunfador no tiene que ser el que construyó grandes andamiajes y estructuras administrativas, pero supo cómo construir un hogar; no es el que tiene un celular, pero platica con sus hijos, no tiene email, pero conoce y saluda a sus vecinos, no ha ido al espacio exterior, pero es capaz de ir hacia su espacio interior y sin haber realizado grandes obras arquitectónicas, supo construirse a sí mismo y fue, como dice el poeta, el cómplice de su propio destino.

A veces el triunfador suele ser Teresa de Calcuta, o Francisco de Asís o Nelson Mandela, o tal vez la enfermera callada, el obrero sencillo y el campesino olvidado, porque como personas triunfaron sobre la apatía o el desencanto y con su esfuerzo cotidiano establecieron la diferencia.

A veces el triunfador puede ser el carpintero pobre de un lugar ignorado, o una mujer sencilla de pueblo o un niño humilde que nació en un pesebre, porque no había para él lugar en la posada...

Te deseo lo mejor en este nuevo año que inicia, porque alcances tus metas y te acerques cada día más al ideal de la perfección: JESÚS, el más grande triunfador...

Así sea.

Con todo el cariño, tu amigo Ángel Gabriel García.

Santiago de Querétaro, a 28 de noviembre de 2004

                                  

INDICE DE EL LIBRO DE URANTIA

                                      HERMANOS Y HERMANAS:

LES NOTIFICO QUE (A DIOS GRACIAS), AL FIN ME PASARON A INTERNET LAS 382 PÁGINAS DE EL   <<INDICE DE EL LIBRO DE URANTIA>>    QUE ELABORÉ A MANO EN VARIOS AÑOS  Y LO PUEDEN CONSULTAR A TRAVES DEL SIGUIENTE ENLACE

 http://www.coati.com.ve/indiceurantia.pdf  

DESEO QUE LES SEA DE GRAN UTILIDAD EN SU BÚSQUEDA ESPIRITUAL.

UN ABRAZO EN JESÚS DE NAZARET.

MARCELINO RAMIREZ.    

marcelino643@hotmail.com

                                ******************************